1. ¿Qué es la tensión arterial alta (hipertensión)?

La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.

La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg1 cuando el corazón late (tensión sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (tensión diastólica). Cuando la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/o la tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se considera alta o elevada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


La Semana Santa para los cristianos es un tiempo para pensar y reflexionar.
Para leer, aprender, conversar y también oír las vicisitudes de otros. Para agradecer por lo vivido y por lo que tenemos por delante.
Para pedir por la salud y bienestar de los que queremos. Tiempo para compartir con la familia y seres queridos. También es un momento en el que cocinar, preparar comidas ricas para compartir con los seres queridos y una excelente excusa para comer sobre todo el Domingo de Pascuas chocolate y preparaciones dulces.

Ahora bien, podemos disfrutar de estos momentos  sin excedernos, aprendiendo a elegir y tomando conciencia.

 2017, se terminaron las vacaciones, arrancamos a trabajar ( algunos continúan!!!) los niños iniciaron el ciclo lectivo y ya estamos en otoño. Arranca el frio, los resfríos y las gripes, te vamos a recordar tips para cuidarnos y cuidar a nuestros compañeros. La gripe estacional es una enfermedad infecciosa causada por un virus.

1. ¿Cuáles son los síntomas?

 Los más habituales son: tos, fiebre, dolor de garganta y de cabeza, mucosidad y fatiga muscular. También es usual perder el apetito y sentir cansancio y debilidad. Dependiendo de la edad y del historial clínico de cada persona, los síntomas se pueden presentar de forma más leve o fuerte.