El 20 de diciembre de 2013, en el 68º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), fue proclamado el 3 de marzo como el Día Mundial de la Vida Silvestre, en conmemoración de la Convención firmada en 1973 sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Dicha Convención regula el comercio de animales y plantas silvestres para proteger las especies en peligro y preservar el equilibrio de nuestros ecosistemas,  de modo tal, las especies son clasificadas en distintas categorías según el grado de amenaza que atraviesan con el objetivo de garantizar su cuidado y conservación.

En el año 2026 la conmemoración pondrá en relieve el papel fundamental que desempeñan las plantas medicinales y aromáticas bajo el lema: “Plantas medicinales y aromáticas: conservar la salud, el patrimonio natural y los medios de subsistencia”.

Las plantas medicinales y aromáticas (MAP) son esenciales tanto para la salud humana como para el equilibrio ecológico. En todo el mundo, las personas recolectan y utilizan MAP, como el ginseng americano (Panax quinquefolius), el nardo (Nardostachys grandiflora) y la madera de agar (especies Aquilaria, Gonystylus y Gyrinops), para tratar y prevenir enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce su importancia, especialmente en los países en desarrollo, donde entre el 70% y el 95% de la población depende de la medicina tradicional para la atención primaria de salud. Estas plantas constituyen la base de muchos sistemas de salud y siguen siendo vitales para los productos farmacéuticos modernos, ya que numerosos compuestos farmacológicos activos se derivan directa o indirectamente de fuentes naturales, a pesar de los avances en la química sintética.

Además, las MAP desempeñan un papel crucial en el apoyo a los ecosistemas, ya que estabilizan los suelos, promueven la biodiversidad y proporcionan recursos esenciales para los polinizadores, como las abejas y los colibríes. Sin embargo, muchas de estas valiosas especies se enfrentan a amenazas crecientes debido a la destrucción de su hábitat, la sobreexplotación y el comercio ilegal, lo que convierte su conservación en una prioridad mundial.

Proteger la fauna y la flora es fundamental para el desarrollo social, económico, educativo y cultural de nuestras comunidades, combatir los delitos ambientales para defender nuestra biodiversidad es crítico para frenar las amenazas a la vida silvestre y la reducción de especies inducida por el hombre.

Misiones, desde el 3 de enero 2019, es declarada por Ley 27.494 como “Capital Nacional de la Biodiversidad”: constituye apenas el 1,1% del territorio nacional y alberga, en ese pequeño espacio, a más del 50% de la biodiversidad de todo el país, aportando el 70 % de la madera que tiene la Argentina.

El Poder Judicial de Misiones lleva adelante, desde hace algunos años, políticas en materia ambiental promoviendo prácticas sostenibles como la despapelización, el reciclaje y la eficiencia energética.

La política de despapelización se respalda en la tecnología sostenible del Sistema de Gestión de Expedientes Digitales (SIGED), que su labor cotidiana no sólo aporta una nueva dinámica al trámite judicial sino que acompaña a la conservación de recursos; logrando así reducir significativamente la dependencia al papel.

En reconocimiento por promover estas acciones que procuran llevar a cabo objetivos de desarrollo sostenible, en 2021 el Superior Tribunal de Justicia recibió un certificado ambiental de la Asociación Civil “Huellas Verdes”, que invita a “instituciones públicas y/o privadas, empresas, escuelas o comisiones barriales, a fomentar la participación sobre del cuidado del medio ambiente”.

Además, en el año 2022, la Cámara de Representantes sancionó el dictamen de la Comisión de Legislación General, Justicia y Comunicaciones dónde se establece la creación del Fuero que comprenderá un juzgado con competencia en materia ambiental con dos secretarías letradas y una fiscalía con competencia en la materia.

Asimismo, el Superior Tribunal de Justicia suma representatividad y fortalece su dirigencia en materia ambiental y de acciones climáticas favorables al cuidado y la protección de la Provincia. En el Poder Judicial misionero se promueve la sensibilización y la educación ambiental entre funcionarios, abogados, litigantes y la comunidad en general mediante campañas de concienciación, charlas y capacitaciones; buscando fomentar la adopción de prácticas sustentables en todos los ámbitos de la vida cotidiana.